Una Historia entre Ateos
Cuando cuide del rebaño mas sagrado que un pastor puede
recibir para su cuidado, mi familia, y en un momento de duda, al estar
preparando el estudio bíblico para el domingo que se aproximaba, lei una
historia. La trascribo:
“Cuando Benjamín Franklin era embajador de los Estados
Unidos en Francia, asistía ocasionalmente al Club de los Infieles, un grupo que
se pasaba la mayor parte del tiempo buscando y leyendo obras maestras
literarias. En una ocasión Franklin leyó la historia de Rut al club cuando se
reunió, cambiándole los nombres para que no lo reconociesen como un libro de la
Biblia.
Cuando acabó, se mostraron unánimes en su alabanza, diciendo
que era uno de los más hermosos relatos breves que jamás habían oído y le
exigieron que les dijese dónde se había encontrado una obra maestra literaria
tan asombrosa. El se mostró encantado de decirles que la había sacado de la
Biblia, que ellos habían considerado con desprecio y burla y en la que pensaban
que no había nada bueno”.
Concluí que la Palabra de Dios es tan veraz y poderosa que
alimenta nuestro espíritu aun cuando no lo sabemos.
Memorias de un pastor en el Exilio…
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