Experimentando lo Extraordinario
En nuestro exilio, en nuestro devocional, oí a Dios de
manera clara: "Ve a San Pedro a orar". San Pedro de los Sauces es una
comunidad ganadera, de aproximadamente 15000 habitantes situada en el municipio
de Tarimbaro, pueblo que se encuentra colindando por la parte norte de la
ciudad de Morelia, se le considera como parte de la periferia de esta ciudad.
Obedeciendo a esa voz y sin saber específicamente porque
razón debíamos orar, una mañana de domingo, junto a mi esposa, nos levantamos
aun oscuro, nos abrigamos y partimos a obedecer. Caminamos por las calles,
declaramos a Jesucristo como Rey en ese idolatra y religioso pueblo.
Antes de regresar a casa aproximadamente tres horas de haber
iniciado, Hubo una respuesta en nuestro interior: "Hay una persona en este
pueblo que ha pedido que voltee mi mirada a este lugar, ya lo hice y ustedes
son la respuesta".
Regresamos a casa platicando, la acción tan ilogica que
llevamos a cabo y las impresiones, ya teníamos hambre y estaban nuestros pies
con ampollas por caminar durante tanto tiempo.
Paso el tiempo y esperábamos la siguiente instrucción.
Llego el día 31 de Octubre, fecha famosa por los rituales
satánicos y las celebraciones a los muertos.
Fue que nos enteramos que había toda una organización
religiosa en la mencionada población: el día de muertos: los altares a los
difuntos, las misas, etc.
Ya todo estaba listo, era el día 1 de Noviembre. La gente
esperaba que llegaran las 7:00 de la noche, la hora de "celebrar" con
desfiles y niños vestidos de "catrinas", cuando de pronto una
tormenta azoto al pueblo. Las personas no pudieron salir de sus casas, los
altares se empaparon, la celebración, se suspendió.
Al día siguiente la gente, aun con mirada de asombro se
preguntaba y señalaba lo raro de la tormenta.
En nuestros adentros, celebramos al que es la Vida. Él se
había manifestado como Señor de aquella comunidad. Y eso si se debe celebrar...
Hoy, seguimos esperando la siguiente instrucción.
Memorias de un pastor en el exilio...


Comentarios
Publicar un comentario